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Logotipo diseñado por Mª José Ruiz, alumna de Educación Plástica de 4º de ESO en el curso 2013-14.

BLOG DE LA BIBLIOTECA DEL IES "CLARA CAMPOAMOR RODRÍGUEZ"

sábado, 28 de noviembre de 2020

CLUB DE LECTURA: DICIEMBRE

Durante este mes de diciembre, leeremos como lectura virtual el capítulo 44 del libro de Irene Vallejo El infinito en un junco. Libro que ha sido Premio de Ensayo de 2020.  Deja tu comentario después de leer este capítulo. 

 44

Y, sin embargo, desde tiempos remotos las mujeres han contado historias, han cantado romances y enhebrado versos  al amor de la hoguera. Cuando era niña, mi madre desplegó ante mí el universo de las historias susurradas, y  no por casualidad. A lo largo de los tiempos, han sido sobre todo las mujeres las encargadas de desovillar en la noche la memoria de  los cuentos. Han sido las tejedoras de relatos y retales. Durante siglos han devanado al mismo tiempo que hacían girar la rueca o manejaban la lanzadera del telar. Ellas fueron las primeras en plasmar el universo como malla y como redes. Anudaban sus alegrías, ilusiones, angustias, terrores y creencias más íntimas. Teñían de colores la monotonía. Entrelazaban verbos, lana, adjetivos y seda. Por eso textos y tejidos comparten tantas palabras: la trama del relato, el nudo del argumento, el hilo de una historia, el desenlace de la narración; devanarse los sesos, bordar un discurso, hilar fino, urdir una intriga. Por eso los viejos mitos nos hablan de la tela de Penélope, de las túnicas de Nausícaa, de los bordados de Aracne, del hilo de Ariadna, de la hebra de la vida que hilaban las moiras, del lienzo de los destinos que cosían las nortas, del tapiz mágico de Sherezade.

Ahora mi madre y yo susurramos las historias de la noche en los oídos de mi hijo. Aunque ya no soy aquella niña, escribo para que no se acaben los uentos. Escribo porque no sé coser, ni hacer punto; nunca aprendí a a bordar, pero me fascina la delicada urdimbre de las palabras. Cuento mis fantasías ovilladas con sueños y recuerdos. Me siento heredera de esas mujeres que desde siempre han tejido y destejido historias. Escribo para que no se rompa el viejo hilo de voz. 

26 comentarios:

  1. Espero que nunca desaparezcan las buenas historias contadas. Así las tradiciones no se difuminarán en esta sociedad cada vez más globalizada.

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  2. En el Club de Lectura del IES Pablo Serrano, al que pertenezco, Irene Vallejo leyó, casi recitó, este mismo capítulo. Me sorprendió mucho esa vinculación entre los trabajos textiles y la literatura, que ella destaca, su relación con los azares de la vida, que reflejan sus referencias mitológicas y los fuertes lazos que se establecen con quién, mientras hace un trabajo paciente, amoroso y no siempre valorado, te canta nanas y alienta una afición por las historias que te acompañará toda la vida, devanando madejas y urdimbres infinitas entre generaciones, fortaleciendo lazos eternos, aunque los hilos de la vida se corten...

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  3. La relación entre la literatura y la textura de la palabra: hilar una historia, un cuento con nudo y desenlace, la trama de una narración, el bordar un final de relato... La Literatura nació de mujer. Qué capítulo tan reivindicativo de lo genuinamente femenino.

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  4. Me gusta este fragmento porque me fascina que los cuentos y las palabras se transmitan siempre de generación en generación
    Y que siempre la lengua y la literatura puedan formar una parte de ti.
    Daniel Roy 3ºE

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  5. Esto es bastante bonito,yo no soy muy de cuentos pero creo que esto inspira mucho y tiene mucha razon el lo que dice.Me gusta mucho como explican lo de contar cuentos de generacion en generacion.No me extraña que haya sido nominado.

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  6. Cuanta belleza en las palabras y en los tejidos!

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  7. Como Irene, yo también les cuento cuentos a mis hijos, tratando de inculcarles el mismo amor por las historias del que yo me empapé de niña, gracias en mi caso al regazo materno...y paterno. Tampoco yo sé tejer, ni apenas siquiera coser un botón, y cuánto envidio a las mujeres cuyas manos son capaces de tales maravillas. Nunca me había percatado de tan prodigiosa relación: narrar y tejer. Preciosa reflexión la de la autora. Seguiré narrando para honrar con mis puntadas el legado recibido, y en la esperanza de que mis hijos lo continúen un día... Gracias por compartir un texto tan bello, Elena!

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    1. Gracias a ti por querer compartir tus impresiones con nuestro club de lectura,del centro. Un abrazo

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  8. La Biblia, ese libro de libros, también ha sido fuente de cuentos, parábolas y ejemplos que han nutrido durante generaciones la imaginación del mundo occidental tanto en el arte como en la literatura. La ballena que llevó en su vientre a Jonás, el diluvio universal, la torre d Babel, el hijo pródigo, Caín mató a Abel y la pérdida del paraíso... pueden excitar y colmar ese deseo de historias que de alguna manera enseñan a interpretar el mundo y conforman lo que somos como sociedad y como individuos.

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  9. Las historias no deberían desaparecer, ya que si no las tradiciones irían desapareciendo de poco en poco, muy bonita la historia.

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  10. Me ha gustado mucho como utilizàba comparaciones para referise a coser un texto y como se sentia orgullosa de ser mujer y seguir con la 'tradiciòn' de no romper el hilo.
    Delia Gimènez Ramos 4ºE

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  11. Alejandro Solís 4º C4 de diciembre de 2020, 5:57

    Es muy bonito leer como entrelaza el arte de tejer y el arte de narrar, el arte de hilar y el arte de la vida. Me gusta como lo hace la autora al entremezclar ambas cosas de manera que no se sabe si está hablando de tejer o de narrar y vivir.

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  12. Muy bien narrado, con bonitas referencias a la mitología y que bellas las palabras de esta escritora.

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  13. Los cuentos se tejen despacio como la vida, a veces uniendo retazos, y creando la mejor de las historias, con sus luces y sus sombras y contandola entre susurros a esas compañeras de vida que escuchan y acompañan en este tejer de la vida, de las historias, de los retazos que a veces hay que unir para seguir viviendo. El arte de tejer, el arte de narrar, el arte de vivir

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  14. Hola, soy Carmen, profe del IES Joaquín Costa de Cariñena. Me encanta tejer comentarios con vosotras. Estamos decorando nuestro IES con las frases de la literatura, de la historia, de nuestros deseos. Irene es una romanista encantadora. Cuando enseño frases en latín en mi clase de literatura siempre la recuerdo. La emoción del Carpe diem siempre.

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  15. Gracias, Carmen por querer compartir tus impresiones con nuestra biblioteca y a propósito de este fragmento de Irene Vallejo.

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  16. Es fascinante como en un pequeño fragmento ha expresado lo que la mujer ha hecho en nuestra literatura.

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  17. Me parece un texto realmente precioso que inspira a la gente, especialmente a las mujeres y a que la historia no se acabe y que siempre quede algo que contar.
    Jorge 4°C

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  18. Me ha gustado mucho como está narrado, como ha comparado el tejer con el narrar, las referencias mitológicas del texto. Me ha parecido muy bonito.

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  19. Me ha gustado mucho la manera en que compara el tejer o coser con narrar historias. También trata el tema de preservar las tradiciones y la mujer.
    Celia 4ºC

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  20. Es un texto muy inspirador. Anima a que no se pierda el arte de contar historias, se compara esto con tejer y coser, lo que me parece muy original y te hace ver que tienen muchas cosas en común si te lo planteas.
    Claudia Simón 4ºC.

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  21. ¡Pero qué preciosidad de relato!No puede describirse con más acierto y belleza poética el importante papel de la mujer como pilar fundamental de la familia y de la sociedad, la carga de su trabajo y su capacidad emocional.
    Estoy segura de que, con su lectura, todas hemos recordado a nuestras madres y abuelas, interiorizadas en nuestros más profundos sentimientos, cuan matrioskas.

    Yolanda Navarro Lafita

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  22. Mi abuela me leía una Historia sagrada ilustrada por Gustavo Doré cuyas historias e imágenes me impactaban y que todavía conservo. Mi madre, de niño, era la traductora de la familia y el mundo a las horas de desayunar, comer o cenar, todos juntos en torno la mesa, en la que nos narraba historias de todos los "géneros". Siempre he pensado que la literatura era femenina.

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  23. Teñian de colores la monotonía, las historias, los cuentos y las narraciones literarias inundan nuestras vidas de color. Gracias a las tejedoras de palabras que han hecho posible perpetuar en el tiempo nuestras historias cotidianas.

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  24. Creo que este fragmento expresa de una manera preciosa la esencia de la mujer en la literatura, tejiendo y destejiendo tramas a la luz de la lumbre y por fin hoy en día en papel con reconocimiento. Te hace pensar en todos esos años en los que se despreciaba cualquier intento femenino de contar nuestra historia en la ciencia, política, poesía y cualquier ámbito, cuando en verdad siempre hemos sido nosotras las que hilábamos ese mundo de fantasía, aunque tuviere que ser en susurros.
    Lucía Duarte 4C

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